Obras del Eurotúnel continúan en Ilobi

Con la ayuda de Idoia y Josu (ADES), Rubén (Takomano), Antxonio y Eneko (GEMA) organizamos otro ataque al sifón superior. Esto sí que fue un ataque en toda regla por tierra, mar y aire, y no lo de las tropas aliadas y la aviación rusa de estos días en Mosul.

¿Que no? Hasta achicar agua a botes estancos hicimos, ¡en serio!.

El primer equipo, Eneko y Antxonio, tras descartar acercarse por la cabecera del último pozo, intentó la escalada justo encima del sifón. Negativo.

El segundo – Josu y Rubén- siguió peleándose con el meandro que nos había llevado hasta allí. Estaba claro que ese día no respiraba nada, pero una vez allí había que intentarlo… Al final de la tarde, picando un poco por allí y un poco por allá, consiguieron colarse. Un pequeño destrepe daba acceso a un meandro estrecho, en forma de ojo de cerradura, que unos 20 m más adelante comenzaba a reducirse para acabar inundándose por completo. Descartado también.

El equipo de las chicas – Idoia y María -, tras estudiar la cuestión y preparar cuidadosamente el terreno con unas cuantas presas, se lanzaron a vaciar el sifón. Si la última vez estaba bajo, en esta ocasión lo estaba aún más. No íbamos a tener una ocasión mejor. Unos 100 viajes de bote estanco a la presa superior después, y con el sifón totalmente drenado… alguien tuvo la inspiración de intentarlo por el tapón de sedimento de la derecha. Al menos estaríamos secos… Por turnos, fuimos excavando y extrayendo barro, calculo que más de un metro cúbico. Unas 3 o 4 horas después, agotados los ánimos y sin resultados claros, tuvimos que darnos por rendidos.

¡Se ha perdido una batalla, pero no la guerra! Yo, al menos, pienso dedicarle otra sesión… (¡si después de este post consigo encontrar un acompañante!)

Continuará…

 

Anuncios

Gaztelu (sept/oct 2016)

Después del parón relativo tras Larra, a mitad de septiembre empezaron a notarse movimientos en los foros espeleológicos. El grupo AMET nos ofrecía la sima de Gaztelu, una de las simas más profundas de la CAPV y que había sido explorada hace décadas, para formar un interclub (estilo UTE) y reexplorarla. Siendo un sumidero activo, los meses apropiados para hacerlo eran a priori septiembre y octubre.

Organizados el equipo y el material que cada uno podía aportar, se lanzó la invitación al resto de grupos y comenzó la campaña.

17 de septiembre – instalación

Participantes: Raúl (LET), Troti, Antxonio (GEMA), Urtzi (Burnia), Josu (ADES)

En tres entradas de dos equipos (Antxonio y Urtzi por una parte, Raúl, Troti y Josu por otra), se instala en un fin de semana la sima completa, hasta el colector. Se instalan además unos resaltes para recorrer las galerías de abajo y acceder al sifón. Hay algunas trepadas- escaladas, y el sifón no parece imposible de bucear. La nueva instalación, que busca apartarse del agua, ha duplicado los anclajes que había instalados hasta ahora.

1 de octubre/ topografía

Participantes: María (LET), Pedro (GAES); Josu e Idoia (ADES); Eneko y Antxonio (GEMA).

Durante la semana se valora si bajar a bucear el sifón, pero al final el equipo no se decide a bajar a valorar.

El primer equipo en entrar son Josu y Eneko, con el cometido de mejorar la instalación de los resaltes, ver el sifón, y continuar explorando y equipando lo que sea necesario río arriba. En esta parte han realizado alguna trepada, y han localizado alguna otra que convendría revisar, aunque la mayor parte es un meandro, cortado a intervalos por grandes chimeneas verticales.

Siguen María y Pedro, con la topografía. Hemos decidido rehacer todo el nivel del colector, por si apareciese algo nuevo poder encajarlo en la topo sin duda. Revisamos todo el sector de río abajo, hasta el sifón, y aproximadamente el tercio inicial de río arriba. El sifón no nos parece muy atractivo, y todas las posibles incógnitas son chimeneas de vértigo.

Antxonio e Idoia son los últimos en entrar, para reforzar aún más algunos puntos de la instalación, y hacer la ficha de equipe. A pesar de algún percance que quedó en susto, bajan hasta -350 y suben cuando su Disto comienza a fallar.

La sensación que todos compartimos es que es una cueva preciosa para visitar, pero que no guarda grandes secretos.

 

Sesión de topografía

Día de actividad para Raúl, María e Idoia (ADES), que ante la deserción masiva ha venido a echarnos una mano y avanzar con la topografía que llevaba ya unos meses abandonada.

Pasamos las primeras horas de la mañana reconociendo de nuevo los lugares ya hechos, y haciendo un ramal (80 m) de conexión, que en la última sesión se hallaba inundado por completo.

Continuamos después tras el paso sifonante que nos detuvo el año pasado. Pero al otro lado, en lugar de la galería que esperábamos, sólo hay algunas trepadas bastante guarras por el barro. Convencidos de que ese no es el camino, retrocedemos, nos ponemos el neopreno, y, cuando por fin estamos de nuevo en marcha… falla el Disto. Parece que cosa de la batería, aunque a última hora en casa funciona de nuevo perfectamente. Misterios.

En fin, no ha sido una jornada gloriosa. 100 m de topo no justifican todo el barro que vamos a tener que limpiar… Eso sí, la lista de incógnitas a las que hincarle el diente va en aumento…

Simulacro en Ormazarreta I (8-oct 2016)

Este sábado, 8 de octubre, llegó por fin la fecha del simulacro anual del NEL/EEL, reunidos este año en un único simulacro. Algo más de 40 espeleólogos, esta vez todos locales, y en torno a 10 personas de gestión, más personal de la DYA para ayudar en los traslados.

El accidente ficticio se localizó en el fondo de la sima de Ormazarreta I, en Aralar, a -400 m de profundidad. El cuarto superior de Ormazarreta es meandriforme, no exactamente estrecho pero si lo suficiente para tener que pelear con la camilla; en el tramo intermedio tiene dos verticales importantes (de 80 y 27 m), y continúa con una especie de cañón, bastante más sucio, con roca descompuesta a tramos y pequeños resaltes más incómodos que verdaderas dificultades.

La camilla bajó hasta el fondo con el equipo médico y unos cuantos espeleólogos encargados de montar el punto caliente e instalar las comunicaciones (TEDRA/ Nicola). Ninguno de los dos sistemas funcionó satisfactoriamente, y tras algunos intentos en varios puntos se retiró, quedando el sector por debajo del P80 sin comunicación con el exterior.

El siguiente equipo, el primero de evacuación, fue el encargado de transportar al herido desde el fondo hasta la cabecera del P27. Un porteo trabajoso en un tramo bastante “feo”, con barro y bloques sueltos a tramos, y roca descompuesta. Por fortuna contamos con parte del equipo 1 y los integrantes del 3 en el tramo superior. La instalación nos ocupó de las 4 a las 7, aproximadamente, y el traslado de camilla hasta las 9:30.

Para entonces ya habíamos recibido el aviso de que había sucedido un accidente real en Zestoa, y los equipos siuados por encima del P80 abandonaban el simulacro para acudir al lugar. Por tanto, el equipo 3 evacuó al herido en el pozo de 80, mediante un único contrapeso aéreo, y finalizó así la práctica.

Aún nos quedaban algunas horas de espera por delante, y eso que se había instalado una segunda vía de progresión (y reforzado y mejorado la primera) en el pozo. Por fortuna, tanto la parte superior como el pozo estaban bastante secos, únicamente con algo de goteo en las verticales.

Para seguir leyendo sobre el rescate de Zestoa, del relato de uno de los participantes que lo vivió en primera persona, enlazar aquí: ADES- asteroko kronikie.Espeleolaguntza: Ormazarreta eta Hamabi Iturri)

 

 

Gaztelu (15-oct 2016)

Participantes: Raúl (GEE/LET), Idoia, Josu y Unai (ADES), Urtzi (Burnia), Antxonio, Eneko (GEMA), Pedro y Ester (GAES), Rubén (Takomano).

Tras un par de entradas, y ante la cercanía de las lluvias, decidimos finalizar la topografía y desequipar la sima. Durante la semana han llovido unos litros, con lo que toca vigilar la evolución del caudal en las surgencias.

Sobre las 11 de la mañana, abren la expedición el equipo de topografía (Ester, Urtzi, Raúl) y fotografía (Antxonio, Idoia), que trabajan en el colector. Mientras se hace fotografía hacia el sifón, el otro equipo retoma la topo donde se abandonó en la última sesión (río arriba). Continúan topografiando el meandro remontante y sus aportes; entre tanto, Josu y Eneko van resolviendo algunas pequeñas escaladas que conducen a chimeneas enormes y se desestiman.

Entre tanto, Rubén y Unai Z. despejan algunas incógnitas en los pozos superiores. Tampoco resultan en nada reseñable.

Nos retiramos desequipando los pozos y retirando el material. A las 12:30 está fuera el último, con todo el trabajo concluído.

Conclusión: una sima cómoda y digna de visitar, bastante impresionante por los restos del nivel del agua en sus muros, y también por los fósiles que tachonan las paredes, sobre todo en el pozo de 80. Pero con poco nuevo por hacer, sin embarcarse en escaladas faraónicas.

 

 

Salida a Bixentaliyesota

Este año nos habiamos propuesto hacer una serie de salidas de grupo, una al mes, y el sábado 16 de abril fue la primera.

Parecía que el día nos iba acompañar cuando quedamos en el local del grupo, pero no hubo suerte: nos tocó una ligera mojada (para alguno más que para otros). Llegamos a la boca de la sima, instalamos el pozo (con uan  pequeña discusion, por donde poner la cuerda para poder bajar). La sima muy impresionante; si no es la mas bonita del parque,  poco le faltará. Superó con creces las expectativas que teníamos sobre ella, en cuanto a la belleza y amplitud de la sala. Es tan bonita que se decide repetir la visita para hacer un reportaje fotográfico.

asistentes: Patxi Areta, Miguel, Forges y Raul.

 

Baten un record mundial de funambulismo subterráneo

4 equilibristas franceses han atravesado hoy la sala de la Verna, desde la entrada de la galería Aranzadi al punto opuesto de la sala, junto a la entrada del tunel de mina.

230 m de longitud, a casi 100 m sobre el suelo, sobre una cinta de 25 mm de ancha.

Aunque la competición ha estado abierta al público, quedaba un poco a desmano para un día laborable. Pero, ¡lo que habríamos dado por presenciarlo!

La noticia en un medio local (en francés)

 

Dans le gouffre de la Pierre-Saint-Martin (ici, la Verna) à Saint-Engrace, le 15 avril 2016. Dans le gouffre de la Pierre-Saint-Martin (ici, la Verna) à Saint-Engrace, le 15 avril 2016. – Iroz Gaizka / AFP